Cómo hidratarse correctamente en un trekking y evitar la deshidratación
La hidratación es uno de los pilares fundamentales en cualquier actividad outdoor. En trekking y expediciones, una hidratación deficiente no solo afecta el rendimiento físico, sino que puede desencadenar problemas graves de salud, aumentar el riesgo de accidentes y comprometer la toma de decisiones en la montaña.
En este artículo te explicamos cómo hidratarte correctamente en un trekking, cuáles son los riesgos de no hacerlo y qué prácticas te ayudan a mantener el equilibrio hídrico durante toda la ruta.
¿Por qué es tan importante la hidratación en la montaña?
Durante el trekking, el cuerpo pierde agua constantemente por:
- Sudoración
- Respiración acelerada
- Exposición al viento y al sol
- Altitud (a mayor altura, mayor pérdida de líquidos)
Además, el frío puede reducir la sensación de sed, lo que lleva a deshidratarse sin notarlo.
Riesgos de una hidratación incorrecta
No hidratarse adecuadamente puede provocar:
- Fatiga prematura
- Dolor de cabeza
- Calambres musculares
- Mareos y náuseas
- Disminución de la concentración
- Mayor riesgo de caídas y errores de navegación
- En casos severos, golpe de calor o hipotermia (sí, incluso con frío)
Una hidratación deficiente afecta directamente la seguridad y el disfrute de la expedición.
¿Cuánta agua necesito en un trekking?
Como referencia general:
500 ml por hora de actividad moderada
Más en climas calurosos, con carga pesada o desnivel elevado
Lo ideal es beber pequeños sorbos de forma regular, sin esperar a tener sed.
Mejores formas de hidratarse en trekking
- Lleva el agua siempre accesible
- Botellas en bolsillos laterales
- Sistema de hidratación tipo camelback
Si el agua es fácil de alcanzar, beberás con mayor frecuencia.
- No dependas solo de una fuente
- Planifica puntos de recarga
- Lleva pastillas o filtros purificadores
- Considera la duración real del recorrido
Nunca asumas que encontrarás agua potable en la ruta.
- Reponer electrolitos
En caminatas largas o exigentes, no basta solo con agua.
- Sales minerales
- Bebidas isotónicas
- Alimentos que aporten sodio y potasio
Esto ayuda a prevenir calambres y fatiga.
Hidratación en climas fríos o de altura
- El frío reduce la sensación de sed.
- La respiración en altura aumenta la pérdida de líquidos.
- Bebe incluso si no tienes ganas.
Una estrategia útil es programar pausas de hidratación.
Alimentación e hidratación: una relación clave
La hidratación funciona mejor cuando se acompaña de una alimentación adecuada. Comer correctamente ayuda a retener líquidos y mantener el equilibrio energético.
Las comidas preparadas liofilizadas son una excelente opción en trekking:
- Se preparan con agua, aportando líquidos adicionales
- Entregan energía y nutrientes esenciales
- Son livianas y fáciles de transportar
- Ideales para expediciones de uno o varios días
En nuestra página web puedes encontrar comidas liofilizadas pensadas para trekking y expediciones, diseñadas para apoyar el rendimiento y la recuperación en montaña.
Consejos prácticos para una correcta hidratación
- Comienza la ruta bien hidratado.
- Bebe antes, durante y después del trekking.
- Observa el color de la orina (debe ser clara).
- Ajusta el consumo según clima y esfuerzo.
- No esperes a sentir sed para beber.
Señales de alerta de deshidratación
Detén la actividad y actúa si aparecen:
- Boca seca
- Orina oscura o escasa
- Dolor de cabeza persistente
- Debilidad o confusión
La prevención siempre es más efectiva que la reacción.
Conclusión: hidratarse bien es avanzar seguro
Una correcta hidratación en trekking no es un detalle menor, es una medida de seguridad esencial. Beber agua de forma constante, reponer electrolitos y acompañar con una buena alimentación permite mantener el rendimiento, la concentración y el bienestar durante toda la expedición.
Planificar tu hidratación es planificar tu seguridad.


